A cargo de Dra. Susana Seguin

Université Paul-Valéry Montpellier III


En la investigación moderna, son raros los casos en los que podemos descubrir el nombre de un nuevo autor. El caso de Robert Challe, que cultivó el anonimato como una religión, puede testimoniar que no solamente  ninguna causa está perdida en investigación, sino también que la colaboración entre las diferentes aéreas de las letras, la historia y la bibliotecología pueden ayudar a develarlo.